Guía rápida sobre el trastorno del espectro autista
- Max Terán

- 5 abr 2022
- 4 Min. de lectura
¿Qué es el trastorno del espectro autista?
El trastorno del espectro autista o TEA es un trastorno del desarrollo. Afecta a los niños de dos maneras importantes. En primer lugar, puede dificultar la comunicación y la socialización con los demás. En segundo lugar, puede hacer que los niños tengan comportamientos repetitivos e intereses limitados. Los niños ya nacen con esta condición neurodiversa. En muchos casos, no se suele notar hasta que empiezan a tener interacción con pares de manera regular al iniciar preescolar.
En el ámbito de la psiquiatría, la concepción del autismo ha cambiado con el tiempo. En el pasado, los niños eran diagnosticados con una de las diferentes condiciones conocidas como trastornos generalizados del desarrollo, ya sea:
Autismo
Trastorno de Asperger
Trastorno desintegrativo de la infancia o TDC (CDD, por sus siglas en inglés)
Trastorno generalizado del desarrollo no especificado o TGN-No especificado (PDD-NOS, por sus siglas en inglés)
Todos estos trastornos se consideran autismo. Los niños con TEA pueden tener una serie de síntomas y comportamientos diferentes, así que el autismo es considerado un espectro en lugar de una sola condición. Uno de cada 59 niños es diagnosticado con TEA (ASD, por sus siglas en inglés). Los niños son diagnosticados con TEA unas tres o cuatro veces más que las niñas.

¿Cuáles son los síntomas del trastorno del espectro autista?
Los niños dentro del TEA suelen mostrar síntomas antes de los dos años. Algunos niños empiezan a dejar de usar el lenguaje o a perder sus habilidades sociales (o a tener una “regresión”) a la edad de uno o dos años. El TEA tiene un aspecto diferente en cada niño. No todos los niños presentan todos los síntomas, y algunos tienen síntomas más severos.
Los síntomas del TEA se agrupan en dos categorías: Comunicación social e Interacción social
Menores de tres años:
No responde a su nombre
No quiere dar, compartir o mostrar las cosas que le gustan
No utiliza gesticula al comunicarse
Niños mayores:
No entiende cómo se sienten los demás
No puede comunicar cómo se siente
No entiende las relaciones interpersonales
Tiene problemas para leer y utilizar el lenguaje corporal
Empieza a hablar más tarde de lo típico para su edad
No ha dicho una palabra a los 18 meses
No puede decir frases de dos palabras a los dos años
Habla de forma diferente a los demás niños
Suena como un robot al hablar
Habla de forma muy monótona
Repite frases o pone las palabras en el orden equivocado
Puede recitar información pero no utilizarla para resolver problemas o mantener una conversación
Rara vez o nunca hace contacto visual
Tiene problemas para mantener una conversación y dejar hablar a la otra persona
Comportamientos repetitivos
Repite la misma acción una y otra vez
Se centra en pequeños detalles y nada más
Le cuesta cambiar su rutina
Ordena los juguetes en lugar de jugar con ellos
Se concentra mucho en temas u objetos específicos
Además, los niños con TEA suelen tener sensibilidad a los sonidos, las luces, las texturas o los olores. A esto se le llama problema del procesamiento sensorial. Por ejemplo, los ruidos fuertes o las luces brillantes pueden hacerlos sentir muy incómodos. O puede que necesiten más sensaciones para sentirse cómodos, de modo que intentarán chocar con las cosas o tocarlas u olerlas constantemente. *de nuevo cada niño es diferente.

¿Cómo se diagnostica el trastorno del espectro autista?
El TEA es diagnosticado por un profesional médico neurodesarrollista, psiquiatra u profesional de la salud debidamente certificado. Para ser diagnosticado con autismo, un niño debe tener síntomas que incluyen tanto desafíos sociales como comportamientos repetitivos. Estos síntomas deben interponerse en la vida diaria del niño. Los síntomas deben existir a los dos años de edad, aunque no sean evidentes hasta que el niño sea mayor. El autismo puede diagnosticarse en niños de tan sólo dos años. Un diagnóstico de autismo enumerará todos los síntomas del niño. Para cada síntoma, el diagnóstico dirá cuánto apoyo necesitará el niño. El nivel de apoyo se basa en la gravedad de los síntomas. Hay tres niveles de apoyo:
Requiere apoyo
Requiere cierto tipo de apoyo
Requiere mucho apoyo
¿Cómo se trata el trastorno del espectro autista?
No existe una “cura" para el autismo en la actualidad. Sin embargo, ciertos programas y terapia pueden ayudar a los niños a desarrollar habilidades y a disminuir los comportamientos que les causan problemas. Existen varias terapias que funcionan bien para los niños con TEA:
Análisis del comportamiento aplicado (ABA): Cientos de estudios han demostrado que esta terapia funciona bien para todos los niños con autismo, desde los casos más leves hasta los más severos. El ABA enseña a los niños a comunicarse con los demás. También les enseña a evitar comportamientos negativos como hacerse daño a sí mismos.
Terapia ocupacional (OT): La terapia ocupacional enseña a los niños las habilidades que necesitan para realizar las actividades de la vida diaria. Esto incluye habilidades motoras, aprender a manejar la sensibilidad a la luz, el sonido y el tacto (habilidades de procesamiento sensorial), y más.
Terapia del habla o física: Algunos niños también pueden necesitar ayuda con el habla o los movimientos físicos.
Musicoterapia o psicologia: que permite a los niños profundizar en su registro emocional y permitirá mejorar las habilidades sociales y vinculares.
Muchos padres también encuentran útil una herramienta llamada “Historias Sociales”. Son una forma divertida de preparar a los niños para las situaciones sociales. Las historias están escritas desde el punto de vista del niño. Utilizan palabras, fotos y dibujos para mostrar al niño lo que puede esperar. (pronto les estaré contando mas sobre este tema)
No existe ningún medicamento para el autismo, pero hay medicamentos que pueden ayudar con problemas como la dificultad para dormir o crisis conductuales. A los niños también se les pueden recetar medicamentos para ayudarlos con otros problemas que suelen aparecer con el autismo. Estos incluyen depresión, ansiedad e hiperactividad.
Terapias alternativas: Mucha gente habla de tratamientos alternativos e incluso de las llamadas curas para el autismo, pero no hay pruebas científicas de que funcionen. Algunos de estos tratamientos pueden ser muy peligrosos. Es muy importante que los padres trabajen con un médico y se asesoren si quieren probar una terapia alternativa.
Les dejo algunos enlaces para que puedan profundizar:







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